Italo Svevo (1861-1928)
Fábulas

member

La puerta de la jaula se había quedado abierta.

El pajarito, con un leve salto, alcanzó la entrada y desde allí observó el ancho mundo con un ojo y luego con el otro.

A su cuerpecito lo atravesó el escalofrío del deseo por los vastos espacios para los cuales sus alas habían sido hechas.

Pero luego pensó: “Si me salgo, podría cerrarse la jaula y yo me quedaría allí afuera prisionero”.

El animalito se volvió a meter y poco después, con satisfacción, vio que se volvía a cerrar la puertita que sellaba su libertad.